miércoles, 2 de noviembre de 2011

Los niños y la fotografía

Hola a tod@s!

Hoy os voy a contar algunas ideas acerca del trabajo con niños, ya sea en estudio, en exteriores, o en "su terreno", es decir, en su casa.

Lo primero de todo es que tienes que empatizar con los sujetos retratados, y esto implica tirarte al suelo con ellos, jugar a lo que ellos digan, hacerles ver que estás cómodo y que ellos deberían estarlo también, esto es lo que hace que se consigan unas imágenes especiales más allá de clichés y convencionalismos.



Con los bebés, es o más fácil, o más complicado, ya que hay algunos que estarán muy estáticos y expectantes, atentos a cada disparo del flash... y otros no pararán, se moverán, estarán activos y tocarán todo a su alrededor, en una clara actitud "exploratoria", que no deberíamos coartar, sino más bien, promoverla.

Si, si... ya sé que parece muy descabellado dejar a un niño campar a sus anchas por un estudio fotográfico, pero por otra parte... ¿no serían más naturales y espontáneas estas tomas que sólo unos posados y ya está?

En este sentido, mi opinión es que podemos asegurarnos las tomas "clásicas" primero, y luego lanzarnos a explorar junto con los niños nuevas posibilidades, primeros planos, encuadres diferentes, juegos, risas, bailes, y un sinfin de posibilidades.

La iluminación juega un papel fundamental también. No todos los niños toleran los disparos del flash, sobre todo los más pequeños que pueden incluso asustarse de ellos. Además conviene consultar con los padres este hecho, ante posibles casos de epilepsia, porque las luces estroboscópicas pueden favorecer la aparición de estos síntomas, por lo que habrá que tener cuidado con la frecuencia de los disparos.



Podemos probar cualquier esquema de iluminación, pero si partimos de lo establecido o "clásico", asegurándonos esas tomas, podemos introducir variaciones en la potencia y colocación de las luces, que pueden dar algunos resultados ampliamente satisfactorios.



El fondo juega también un papel fundamental en la fotografía infantil, siendo lo más indicado y extendido el uso de fondos blancos o de colores vistosos, acordes con la temática de nuestros retratos. También existen fondos decorados, representando escenas, pero están en desuso, se convierten en un elemento reiterante, tras varias sesiones, y llegan a aburrir. El uso de fondos lisos es lo más sensato.



A mí, particularmente, me encanta un fondo liso oscuro, que voy aderezando con iluminación selectiva coloreada, con lo que se logra una mayor profundidad, y la máxima versatilidad, al colocar, para cada sujeto, las luces en un posición diferente.



Si prometemos a los peques que les vamos a premiar cuando acabemos, si se portan bien, hay que cumplirlo, ya que si no podemos ser causantes de una rabieta, y si los padres se llevan a sus niños llorando y enfadados de un sitio, no es muy probable que los vuelvan a traer. Lo mejor es prometerles algo que podamos cumplir, evitando improvisaciones que puedan salir mal.

Espero que os haya resultado interesante, hasta la próxima.

www.alfredocarreton.org